Luca Old Vines: Historia de origen
Laura Catena estaba decidida a crear un vino que honrara el sabor único e irremplazable de las históricas viñas viejas de Mendoza.
El primer hijo de Laura Catena, Luca, nació en 1998. Para el año 2000, los primeros vinos de una vinícola aún sin nombre —un Malbec, un Cabernet Sauvignon y un Syrah provenientes de viñas viejas, además de un Chardonnay y un Pinot Noir de clones Dijon recién plantados en Tupungato— ya estaban envejeciendo en barricas de roble francés. El siguiente paso era nombrar a la bodega.
El nombre “Luca” remite a la palabra latina lucus, que significa “bosque sagrado”. En la antigua Roma, un lucus era un bosque protegido de árboles viejos donde no se podía cortar ninguno. “Estaba enamorada del nombre Luca —era el de mi hijo recién nacido”, cuenta Laura. “Cuando lo busqué en la oficina de trademarks y vi que no existía ninguna marca registrada, la decisión fue fácil. Tenía una asociación latina antigua con los árboles y las viñas viejas”. También era un concepto que reflejaba perfectamente la misión de la bodega: salvar las históricas viñas viejas de Mendoza.
Las viñas viejas expresan el terroir más profundamente que las vides jóvenes, gracias a sus sistemas de raíces profundas y a las civilizaciones microbianas que viven en el suelo y en la micelia.
- Laura Catena