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La Ciencia y Conservación
de Viñas Viejas

Preservación de Viñedos Antiguos

Las vides viejas nos ayudan a proteger el patrimonio vitivinícola único de Mendoza y de la Argentina. LUCA Winery fue creada en 1999 con la misión específica de salvar estos viejos viñedos de la extinción.

Los viñedos antiguos de Mendoza, muchos de ellos con entre 70 y 100 años, están bajo amenaza constante por presiones económicas y expansión urbana. La estrategia económica de LUCA se diseñó para asegurar la viabilidad de estos sitios para los pequeños productores que los manejan. Al pagar por hectárea en lugar de por tonelada, LUCA incentiva la calidad sobre la cantidad, haciendo que los viejos viñedos de bajo rendimiento sean económicamente sostenibles. La bodega frecuentemente asume los costos de mantenimiento del viñedo a cambio de contratos de suministro de uva, mientras que el Catena Institute brinda apoyo técnico crítico en aspectos que van desde la salud del suelo hasta el riego.

Este trabajo de preservación se desarrolla en dos áreas clave:

Preservación In-Situ (En el Viñedo): Iniciativas de Campo

Iniciativa Luján de Cuyo

En esta región histórica, LUCA colabora con productores familiares para proteger viñedos plantados antes de 1923. Más allá de los incentivos económicos directos, el Catena Institute apoya a las familias creando parcelas paralelas con sus selecciones masales. El Catena Institute se compremete a brindar material a futuras generaciones que quisieran replantar a futuro la población masal de sus ancestros.

Proyecto de Preservación en Salta

Se está desarrollando una alianza similar en el Valle Calchaquí, de gran altitud, para proteger las selecciones masales distintivas de Torrontés, Cabernet Sauvignon y Malbec de la región.

El Experimento del Mugrón

Para reemplazar vides muertas sin replantar toda la parcela, el viticultor Luis Reginato utiliza la técnica tradicional de mugrón: enterrar un sarmiento de una vid adyacente para permitirle enraizar. Esta técnica fue validada científicamente por el Catena Institute, que demostró que la fruta proveniente de un mugrón presenta muchas de las mismas características que la planta madre, confirmando su valor como herramienta esencial para preservar la genética única de un viñedo.

Preservación Ex-Situ (Fuera del Viñedo): Métodos para Conservar Selecciones Massales

Para resguardar contra la pérdida total de un viñedo y su diversidad genética irrepetible, se lleva a cabo un meticuloso proceso de preservación ex-situ supervisado por el equipo vitícola de la familia Catena.

SELECCIÓN

Cada viñedo histórico es inspeccionado dos veces al año para identificar y marcar plantas con síntomas de virus u hongos, garantizando que solo las vides más sanas sean seleccionadas para propagación.

OBTENCIÓN DE SARMIENTOS

En invierno, se toman estacas de 50–60 cm de las plantas sanas, idealmente con un pequeño segmento de madera de dos años en la base (forma de “martillo”).

HIDRATACIÓN

Los sarmientos se agrupan, etiquetan y entierran en zanjas que luego se inundan con agua, manteniéndolos perfectamente hidratados durante todo el invierno.

PROPAGACIÓN

En primavera, los sarmientos se plantan en un vivero dedicado de la familia Catena en Rivadavia, con el objetivo de preservar 5.000 plantas de cada selección masal única.
Esta biblioteca genética viva ya contiene el material de sitios históricos como el Malbec Rosas (preservado desde 2011) y el Syrah Laborde (preservado desde 2023), con planes de incluir selecciones de los viñedos Scilipotti, Valverde y Paganotto, así como un viejo Pinot Noir de Patagonia, en 2025.

La ciencia y la conservación de las viñas viejas

Intrigada por sus propias catas a ciegas comparando lotes de plantas viejas versus plantas jóvenes, Laura Catena inició una serie de experimentos científicos en el Catena Institute para poner a prueba la hipótesis de que las plantas más antiguas producen fruta más concentrada y de mayor calidad.

Manejados por pequeños productores familiares multigeneracionales, estos viñedos históricos hoy se sostienen mediante rigurosas investigaciones científicas, iniciativas de preservación y estudios de biodiversidad. Un esfuerzo colaborativo entre el Catena Institute of Wine y centros de investigación locales como INTA, CONICET y la Universidad Nacional de Cuyo trabaja para evaluar y proteger las vides centenarias de Argentina. Esto incluye estudios sobre el riesgo de filoxera, experimentos que demuestran la calidad superior de la fruta de viñas viejas y programas para resguardar el legado genético de estos viñedos con una vista al futuro. Estos son dos estudios de ejemplo:

El experimento de la edad de la vid del Malbec

Iniciado en 2003, el objetivo de este experimento fue identificar las diferencias entre vinos provenientes de plantas jóvenes y viejas de Malbec cultivadas en el mismo tipo de suelo. El estudio se estableció en el Lote 18 del viñedo Angélica, de 80 años de antigüedad, un sitio único porque contiene tanto plantas originales viejas como plantas jóvenes propagadas a partir de ellas mediante acodo (mugrón).

La metodología fue la siguiente: los rendimientos de ambos lotes se fijaron en 8.000 kg/hectárea. Desde el envero (inicio de la maduración), las bayas fueron analizadas en busca de antocianos, taninos, acidez y pH. Después de la cosecha, se pesó el material de poda para comparar la expresión vegetativa de los lotes. Los dos lotes se cosecharon y vinificaron por separado en tanques de acero inoxidable de 500 litros para su análisis y cata a ciegas.

Los resultados preliminares del primer año mostraron una diferencia significativa en los niveles totales de antocianos y catequinas entre las plantas viejas y jóvenes, lo que fue la razón principal para extender el experimento e incluir microvinificaciones. Los resultados fueron inequívocos: Las plantas viejas hacen mejor vino.

 

El caso del Cabernet Sauvignon

Se realizó una comparación similar para el Cabernet Sauvignon, usando vides de más de 30 años versus vides jóvenes de menos de 5 años (también obtenidas por mugrón). Con los rendimientos estandarizados, los datos preliminares mostraron que las vides viejas producían racimos más pequeños y con menos bayas por racimo. El estudio también encontró que el corrimiento (millerandage) era más pronunciado en las vides jóvenes.